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Posted by: tallink Category: Verde Comments: 0 Post Date: 1 junio, 2020

S.O.S PARA TU PIEL: Cómo saber si tu maquillaje está vencido.

Sí, por si no lo sabías, el maquillaje tiene fecha de vencimiento, tiene una vida útil y se supone que deberíamos renovar nuestra cosmetiquera por completo cada tres meses, digo se supone porque tú y yo sabemos que eso no sucede… En nuestras cosmetiqueras llevamos productos que podrían competir con rastros prehistóricos, los cuales tal vez ni usamos, pero que son un huésped perfecto para la proliferación de bacterias.

El maquillaje es esa ayudita extra que nos hace ver más bellas y realzar nuestros atributos, pero es importante saber que son productos que están siempre en contacto con nuestra piel y no dejan de ser sustancias sintéticas y/o naturales de uso externo. Así como cuidas tus comidas, tu rutina y tu cabello, debes también prestar atención a aquello que pones en tu piel, en tus labios, tus ojos y hasta tus dientes.

Ahora bien, busca tu cosmetiquera y prepara la lupa de detective estético, porque vamos a exponer los riesgos de utilizar maquillaje caducado, y así mismo, sabrás el momento ideal para limpiar tu cosmetiquera y renovarla por completo… Sí, sabemos que es una inversión algo costosa, ¡pero piensa en tu piel!

Labial
Uso recomendado: 2-3 años

(Imagen tomada de: https://unsplash.com/photos/oEpUUCO_ru0)

Este es un producto el cual su fecha de vencimiento no debe ser un dolor de cabeza. Con el tiempo suele resecarse y es normal que pierda algo de pigmento. Por favor no dudes en tirarlo, si atravesaste una infección bucal o es un producto que has compartido mucho. Si tu labial es un brillo líquido, es recomendado cambiarlo cuando su aspecto empiece a cambiar, si su color se oscurece y si desprende un dolor desagradable.

Pestañina
Uso recomendado: 2-3 meses

(Imagen tomada de: https://unsplash.com/photos/fiMx7fLi5F8)

Este es uno de los productos más delicados y su vida útil deberías tratar de respetarla. Pasada su fecha de caducidad, la pestañina se convierte en un lugar perfecto para las bacterias, ya que les encantan los entornos húmedos y oscuros, y como sabrás, se reproducen con facilidad. Al igual que con el uso del labial, si atravesaste alguna infección como la conjuntivitis, ¡tirala de inmediato! No te confíes, son tus ojos.. las ventanas de tu alma.

Base líquida
Uso recomendado: 1 año

(Imagen tomada de: https://www.zkhiphani.co.za/cav-mercy-mogase-flaunts-her-summer-bod/liquid-foundation/)

Al tratarse de un producto líquido, la base tiene un gran riesgo de proliferación de bacterias y hongos. Así que antes de usarla, siempre mira su aspecto: si empieza a oxidarse y cambia de color, o si ves una capa de aceite flotando en la superficie, su lugar no es en tu cosmetiquera, ¡sino la basura!

Rubor.
Uso recomendado: 2-3 años

El rubor, al ser un producto en polvo, tiene mejor resistencia a las bacterias. Cuando el producto empieza a sobrepasar su vida útil, su aplicación empieza a ser más difícil, el polvo se endurece y su pigmentación no es la misma… Así que no culpes a la brocha, ni te desquites con ella, la culpa es del rubor. No lastimes tus mejillas, ya es hora de un rubor nuevo.

(Imagen tomada de :https://www.seasonsmexico.com/producto/blush-up-rubor-mineral-compacto-bugambilia/)

Sombra de ojos.
Uso recomendado: 1-2 años


(Imagen tomada de :https://unsplash.com/photos/l3fh8RDxCvA/)

Lo mismo le ocurre a la sombra de ojos: cuando caduca tiende a endurecerse y a dificultar su aplicación. Igualmente, al ser un producto que entra en contacto con el ojo, no hay que guardarlas durante mucho tiempo. ¡Cambia esa paleta que llevas usando toda tu vida! atrévete y descubre cómo esos tonos más atrevidos te sentarán genial.

Así que en conclusión, si un producto empieza a tener mal aspecto, a cambiar de color y a ya no oler más a rosas como solía, es tiempo de tirarlo. El plus de respetar las fechas de caducidad del maquillaje, además de cuidar de tu piel, es experimentar nuevas marcas de maquillaje y en ese proceso, darte cuenta que tal vez, no usabas los productos correctos o en el tono ideal para tu piel. Y ya que estamos limpiando esa cosmetiquera, recuerda que esas brocas que te heredó tu mamá deberían cambiarse también… Apégate a los recuerdos, ¡no a las bacterias que crecen en ellas!

Fuentes: