Posted by: tallink Category: Sin categoría Comments: 0 Post Date: 3 junio, 2020

DESPIERTA A TU SOMMELIER INTERIOR: Guía de vinos para principiantes

Aprender a probar el vino no es diferente de aprender a apreciar realmente la música o el arte. Cuanto más afines tus habilidades sensoriales, mejor podrás comprender y disfrutar de los matices y detalles que expresan los grandes vinos. El tiempo y el esfuerzo invertido en el entrenamiento del paladar es gratificante y muy, muy divertido.

Despertar ese sommelier – experto en catar vinos – de tu interior puede ser una experiencia memorable, y más si la compartes con tus mejores amigas, así que esta será la mejor excusa para esa reunión pendiente… Saca tu agenda, escoge una noche de viernes y prepara esas copas de cristal.

¿Cómo degustar el vino?

La capacidad de olfatear y desenredar esos hilos sutiles que se entrelazan en complejos aromas del vino, es una capacidad esencial a la hora de la degustación. Así que lo primero en lo que debemos concentrarnos es en la nariz. Si al beber un sorbo de vino aguantas la respiración, verás que la mayor parte del sabor está silenciado… ¡Tu nariz es la clave de tu paladar! Una vez aprendas a darle al vino un buen olor, comenzarás a desarrollar la capacidad de aislar sabores, observar la forma en que se desarrollan e interactúan y, hasta cierto punto, asignar un lenguaje para describirlos… Pero vamos con calma, así que empecemos con pasos de bebé:

En la degustación de los vinos siempre se usan los cinco sentidos y también la imaginación. Sus tres etapas son: el juicio visual, fase olfativa y la degustación en la boca.

¿Cómo mirar correctamente en el vino?

Principio de oro, la copa debe ser transparente. El cristal tallado o de colores no permite ver correctamente el vino. Toma una copa y pónla sobre un mantel blanco o una hoja de papel. Mira con detenimiento al vino desde la parte superior de la copa. Debe ser transparente, brillante.

Cada estilo de vino tiene diferentes matices de color, también la edad del vino influye en él. Por ejemplo, el vino tinto ligero tendrá más color rubí y el vino más antiguo será más púrpura. Los años en la botella influyen, el vino cambia de color, mientras los tintos se vuelven más marrones, los blancos evolucionan hacia tonos dorados.

(Imagen tomada de: https://unsplash.com/photos/hK9hIPgF3QU)

Bouquet del vino

Este término que tal vez no conozcas no es más que la segunda etapa del proceso de degustación, ahora el turno es para tu nariz. En primer lugar, toma tu tiempo, siéntete un sommelier profesional, aprecia con detenimientos los aromas que surgen al acercar la copa e inhalar su aroma. Luego de unos minutos, gira la copa suavemente, para airear el vino. Este proceso hace que todos los aromas que están cerrados se expresen.

(Imagen tomada de: https://intovino.com/a-z-wine/sens-of-smell-in-wine/)

Cuando hablamos de las fragancias en el vino, la imaginación y los recuerdos priman, es por eso que esta es una de las fases más importantes y más difíciles de condensar… Sería muy fácil escribir un libro muy voluminosos sobre esa evocación de fragancias. Pero algunas son específicas: en los vinos blancos, priman las flores blancas, frutas blancas y amarillas, notas verdes, frutas tropicales. Para los vinos tintos son frecuentes los aromas a bayas, frutos rojos, flores rojas y frutas silvestres.

A la hora de catar – así sea algo extraño al comienzo – trata de encontrar fragancias como: tabaco, humo, pan tostado, piedra quemada, cuero, chocolate, café, especias como el anís, el hinojo, hongos, vegetales, hierbas, incienso, madera, lápiz, corteza, aserrín… ¿Recuerdas que mencionamos algo de un lenguaje? Bueno, pues es este; y es que oler el vino, y buscar en las propias asociaciones de la memoria olfativa las fragancias que surjan es el mayor placer del sommelier. Así que te invito a cerrar los ojos, oler el vino y simplemente dejar que aparezcan las imágenes en tu mente.

Copas arriba

(Imagen tomada de: https://unsplash.com/photos/tAH2cA_BL5g)

El último paso es probar el vino en la boca. El vino perfecto debe tener: dulzor, acidez y taninos – sabores amargos y secos – equilibrados. En este paso también determinamos la textura – definida con adjetivos como seda, terciopelo o satén – y aquí es donde interviene el tacto. Notaremos suavidad o untuosidad como factores positivos, o astringencia y rugosidad como negativos.
En la prueba del vino, la vía retronasal es importante. Una vez tragamos el vino – o lo escupimos… si vas a catar muchos vinos es aconsejable no beber cada uno de ellos, tu cabeza te lo agradecerá al día siguiente – lo bebemos, y expulsamos el aire por la nariz. Si durante un tiempo percibimos las mismas sensaciones, diremos que ese vino es de larga retronasal.

Finalmente, contemplando todos los pasos de la cata, tendremos que identificar qué nos ha dejado el vino, para dar un veredicto. Puede ser un vino tánico, ácido, etc… puede no tener un final muy definido, incluso puede tener un final poco agradable – los vinos malos existen y no necesariamente los económicos -. Según la persistencia de ese final se puede hablar de un vino corto, si dura menos de dos segundos; mediano, largo, incluso muy largo, entre nueve y doce segundos.

(Imagen tomada de: https://unsplash.com/photos/x5O1GmmGoPE)

Así pues, antes de cerrar este artículo que de seguro nos da para mucho más – comentanos si te gustaría hacer una continuación – te queremos dejar unas reglas básicas para que te tomes muy en serio esta cata especial en tu casa junto a tu familia o amigas:

  1. Los vinos deben servirse a la temperatura correcta dependiendo de su estilo.
  2. La degustación de los vinos debe ir desde los blancos a los tintos, desde los jóvenes a las cosechas antiguas,
  3. desde los ligeros a los con más cuerpo, de secos a dulces y los mejores vinos o más únicos siempre al final.
  4. Como la cata tiene un objetivo didáctico, es muy importante servir no más de una tercera parte de la copa para que los participantes puedan oxigenarlo.
  5. Prepare un espacio cómodo e iluminado para sus invitados.
  6. No olvide incluir pan y agua para limpiar el paladar entre los vinos.
  7. Antes de la cata, evite usar perfume, beber café y comer chocolate o productos aromatizados con menta.
  8. Tampoco fume. Así se asegura de que su nariz y boca estén en perfectas condiciones para apreciar los vinos.

Fuentes:

Cómo catar un vino

¿Cómo degustar el vino?


https://www.vinosychampagne.com/vino-para-principiantes/